Engendro
El engendro esta sobre la cama, juega con los ojos y decide dormir, pone
música de los pixies y tararea con ellos “vamos” y “where is my
mind?”. Siente, recibe o manda impulsos eléctricos sobre su extremidades,
entra en shock ―al menos el cree eso― siente el impulso nacer en su
tronco e imagina su viaje por el sistema nervioso, lo expulsa por los dedos
de los pies, en forma de contracción, ¿lo sueña? o realmente ocurre, el no
lo sabe y de hecho no le importa.
Aun no decide si esta despierto o no, solo piensa en lo que siente y si es
real o no, le importa una mierda. Ahí esta y vino para quedarse, quiere
dormir, se ha desvelado mucho últimamente trabajo, trabajo, trabajo es lo
único que le ha ocurrido de interés, ¿interés? eso es solo para no decir
que no ha hecho nada, nada de lo que le gusta hacer, de los que deseaba
hacer, de lo que estaba en su lista y esperaba hacer y ni siquiera a podido
echar raíces, «¿raíces?... ¡Ni que fuera un puto árbol!».
Paciencia y conformidad, algún día llegara la redención, será algo
distinto, al menos propio, no prestado por aquellos que antes que tu y que al
igual que tu esperaban lo propio y se conforman con los restos, con las
caridades de quienes han perdido la fe. Te mantienes inamovible, como si lo
que esperas fuera a llegar por arte de magia y así aguardas, conforme y
satisfecho, a que todas las señales divinas ―como si creyeras en dios―
aparezcan de súbito y te digan contundentes e inapelables «esto es tuyo, es
lo que te corresponde del destino y de la humanidad», te quejas de la
autoridad, de la subordinación, dices que jefes, que siervos, señores y
serenidades no sirven para nada, que estas mas allá de eso y de todo lo
material... Pero entonces ¿Por que siempre esperas para actuar una orden, el
estimulo externo que te diga que es lo que tienes que hacer?, será que lo
haces para tener algo que te permita justificar tus actos en caso de error,
redimir tus equivocaciones bajo la premisa de que no fuiste tu quien decidió
hacerlo, que fue el superior quien se equivoco, que efectivamente era un
error previsible, prevenible, pero que tu lo único que hiciste fue acatar
ordenes, que nadie te puede culpar por seguir las instrucciones al pie de la
letra; como si eso fuera suficiente para exonerarte de toda culpa, como si
eso te quitara lo imbécil. Triste engendro, sigue soñando, sigue esperando,
¡llegaras lejos!.
Enviado por nemesis el Vie, 10/24/2008 - 17:25.

Comments :
Me asusté....
Enviado por Nora el Sáb, 10/25/2008 - 08:55. Wow amigo!... es como si fuera una bella descripción de lo que a veces siento que soy…. Pero no me considero engendro!!!! Aunque es una palabra acertada para perturbar al lector si se siente identificado con eso… El inicio –primer párrafo- muy bueno, es como buscando ese estado de relajación y del más allá –nunca escuché a los Pixies, es la primera vez, buen tema, linda letra y hace buen juego con lo que quieres expresar- tratando de resaltar siempre esa despreocupación que caracteriza al personaje. El protagonista parece una persona agobiada por su rutina, pero acostumbrado –algo que nos pasa a la mayoría-, alguien conformista que renuncia a sus sueños y acata responsabilidades impuestas por terceros –olvidándose de sí mismo-… una persona cómodamente sufrida. En cuanto al último párrafo, creo que la paciencia es primordial en la vida, el conformismo es el peligroso. Concuerdo también en que la fe no nos dará lo que buscamos si no nos preocupamos por buscar lo que creemos necesitar. Algo en lo que difiero, es en que tener jefes nos hace sentir seguros, que nos marquen qué pasos dar, cómo hacer nuestras tareas, o qué debemos hacer –transformándonos en marionetas-, pero ésta es otra situación, ya que tiene miedo a la equivocación y quiere echarle la culpa de sus posibles errores futuros a su superior –para lavarse las manitos-. Gran verdad tienes en que si uno se queda quietito, esperando, los sueños se convierten en nada. Hay que aprender a superarse, a no estancarse, pues es la única forma de sentir que la vida vale la pena…. Ufff… Este textito es una buena reprimenda para los que somos conformistas ja!... Muy fluida la redacción… ay! caray! Me gustó!... Saludos….NoraEse es el dilema...
Enviado por crizangel el Vie, 10/24/2008 - 20:27. Cuando se hace el recuento y de todas maneras da igual, en algun momento el cansancio se refleja como apatia, el juego de nunca acabar, un ente que juega con nosotros y en el estira y afloja puede salir contraproducente. Aunque si debo aclarar que no tiene la misma virtud que tus otros escritos, en donde nos encierras en un juego mental perturbador, si siento esa mezquinidad en la reflexion esta vez, sea tal vez por que la misma no lleva a la cruel realidad y no se viaja mas alla, o por que en su momento no se dio el entusiasmo si no la vacuidad que se refleja en las letras y de algun modo me contagia al leerlo (buena seña, pues para mi, lo mas importante al escribir es que las leytras sean una clase de epidemia que se pueda transmitir al lector). Un punto muy favorable, es que describes este sentimiento como un observador, no como protagonista y eso le da un toque mas cruel. Aunque tambien pude haber entendido mal, (que no lo creo por que el snetido se lo da el lector), y se trate solo de una forma de despersonalizacion.Besos :)
Criza.